Dos integrantes de ATE y la CTA Autónoma fueron agredidas físicamente y acosadas por un hombre que se identificó como ex policía. El hecho ocurrió en la calle Moreno, mientras las mujeres —que vestían pecheras de sus sindicatos— se dirigían a una reunión en la sede de la CGT.
Lo que debía ser una mañana de coordinación gremial se convirtió en un episodio de violencia de género y política en pleno centro de Santa Rosa. Este martes, dos mujeres dirigentes de ATE y la CTA Autónoma fueron víctimas de una agresión física y verbal mientras caminaban por la calle Moreno hacia la sede de la CGT, donde se organizaba la movilización de este miércoles contra la reforma laboral.
El hecho se produjo cuando las militantes, Mariana Andueza y Blanca Oyarzún, que circulaban con sus pecheras identificatorias, se cruzaron con un sujeto de "cabeza rapada". Según el relato de una de las víctimas, el hombre le propinó un fuerte codazo a la altura de las costillas sin mediar palabra y comenzó a insultarlas.
Tras el impacto inicial, la situación escaló. El agresor comenzó a perseguir y acosar a otra de las compañeras del grupo, gritándole insultos irreproducibles. Ante la defensa del grupo de mujeres, el sujeto redobló la apuesta: aseguró a los gritos ser un ex integrante de la fuerza policial y amenazó con golpearlas, mientras realizaba una "teatralización" llamando a la policía y fingiendo ser él la víctima del ataque.
"Pude constatar que el odio que se expresa permanentemente en las redes se está volviendo real en las calles hacia las mujeres militantes y dirigentes gremiales", expresó una de las damnificadas, quien además es referente de la Campaña por la Ley de Emergencia en Violencia contra las Mujeres en La Pampa.
Repudio y testigos
El episodio generó la inmediata solidaridad de transeúntes; una vecina que presenció la secuencia se ofreció como testigo para certificar que la agresión fue totalmente espontánea y por parte del hombre.
Para las dirigentes, este tipo de ataques no son aislados, sino que responden a un clima de época: "Esto se va a seguir repitiendo debido al avance de políticas nacionales nefastas que atentan contra los derechos de las mujeres, los trabajadores y las disidencias", concluyeron, manifestando su preocupación por el hecho de que el agresor se haya identificado como un ex policía.
